Machu Picchu: Un viaje para descubrir

Esta ubicado al noroeste de Cusco a 129 kilómetros sobre el río Urubamba (de ahí el nombre del río Vilcanota), en las montañas de Vilcabamba. Su altitud esta sobre los 2380 m.s.n.m. La ciudadela de Machu Picchu es uno de los lugares arqueológicos más importantes en el mundo entero y es principal destino del Perú. Pocos trabajos hechos por el hombre muestran tanta armonía con la naturaleza como la ciudadela de Machu Picchu nos muestra y los 33 grupos arqueológicos que están unidos mediante el camino Inca.

Se encuentra a 13º 9′ 47″ latitud sur y 72º 32′ 44″ longitud oeste. Forma parte del distrito del mismo nombre, en la provincia de Urubamba, en la Región Cusco, en Perú. La ciudad importante más cercana es Cusco, actual capital regional y antigua capital de los incas, a 130 km de allí.

El complejo arqueológico esta ubicado en la cima de la montaña, Machu Picchu (en quechua significa montaña antigua o montaña importante) la cual da el nombre a la ciudadela y al impresionante paisaje que todos nosotros hemos visto. Al frente de este, la increíble montaña de Wayna Picchu aparece (“montaña joven”) en cuya cima y pendientes algunos restos arqueológicos se ubican.

Ambas cimas limitan con el caudaloso río Urubamba que corre hacia el oriente, a 400 metros por debajo de la ciudadela.
Altura: Es de 2490 msnm tomando como referencia a la Plaza Principal del sitio arqueológico. De acuerdo con algunos científicos, esto tal vez fue creado 36 mil años a.c.

Clima: Por hallarse en una zona subtropical posee una temperatura que oscila entre los 8º a 22º C. Los meses más lluviosos van desde Diciembre hasta Abril.

Cómo llegar a Machu Picchu El acceso se da por vía férrea (112.5 Km – 4 horas aprox), desde la estación de San Pedro en Cusco, hasta la estación de Aguas Calientes y la única empresa que realiza este servicio es Perú Rail. A partir de este punto hay dos maneras de subir a la ciudadela, una (que es la más común) es en bus (viaje de 20 min). La otra manera es a pie  en una caminata dura de 1 ½ horas hasta el Santuario Histórico de Machu Picchu, y los amantes de la aventura pueden llegar vía EL CAMINO INCA.

Qué visitar en la Ciudadela

El Observatorio Solar

Luego de atravesar las casas de los guardianes y recorrer unos 100 mts. llegará a una especie de laberinto donde las ruinas se extienden delante suyo. Ahí se ubica la zona del observatorio solar, el Torreón se ubica hacia su izquierda. Antiguamente fue una gran piedra circular delicadamente labrada. La ventana más amplia del torreón da acceso a la mejor de las fuentes del complejo, con nichos trapezoidales y un altar. Suba la escalera ubicada hacia la izquierda. Luego de atravesar la cantera (a la derecha de la escalera) llegará a un grupo de habitaciones sin ventanas y con sólo una puerta, la puerta de ingreso original. Se trata de una puerta trapezoidal de grandes dimensiones. El dintel es una única que pesa varias toneladas.

Los Templos

Para llegar al Templo Principal debe buscar una escalinata que lo conducirá a la Plaza Sagrada. Esta plaza está flanqueada por tres edificios. El edificio ubicado en el extremo sur de la plaza corresponde a la casa del sacerdote principal. Se trata de una construcción formada por cuatro paredes rústicas cuyas piedras fueron unidas por mortero de barro. En el extremo este de la plaza se halla el Templo de las Tres Ventanas. Sus tres paredes conservan señales de haber estado alguna vez techado. Desde las enormes ventanas trapezoidales se obtiene una impresionante vista de la plaza principal.

En el lado norte de la plaza se erige el Templo Principal, éste nunca estuvo techado. Sin embargo, sí presenta orificios en las paredes para sostener un madero donde quizá se colgaron finas telas. Este lugar debe su nombre a la perfección y solidez de sus muros. Por cierto, el daño localizado en la esquina del templo se debe a un hundimiento de la tierra y no a su diseño. Detrás del templo, y conectado al mismo, se halla un pequeño edificio conocido como la Sacristía. Posee varias hornacinas bien trabajadas. La Sacristía es famosa por las dos piedras que flanquean su ingreso, y que poseen más de treinta ángulos.

Cuzco Cultural

Cuzco es y será una capital cultural. Lo fue en los tiempos del Imperio como su centro neurálgico y lo es ahora, como una de las ciudades más importantes de la región. Pero, es, además, un destino turístico obligatorio para aquellos que aman la historia del hombre.

No es sólo una ciudad arqueológica sino también su gente y sus costumbres, esa rara pero enriquecedora mezcla de la vieja Europa y el nuevo continente.

En Cuzco podemos encontrar colorido, amabilidad, alegría, y variedad infinita de usos y costumbres, de ropas y bailes, como el de los Chunchos, los Qollas, el Carnaval Cusqueño, la Danza de los Doctorcitos, la Danza de los Negritos, la Contradanza, la Saqra K’achampa, el Panadero, por citar algunos.

El arte popular cuzqueño no tiene parangón. La creatividad natural de los nativos se ha manifestado a todo lo largo de la historia de esta ciudad, que, por otro lado se enriqueció con la llegada de los españoles trayendo nuevas ideas y técnicas.

Cuzco es famoso por su textilería. La destreza de sus tejedoras asombra cuando tejen sus prendas de lana de alpaca, llama o vicuña. También destaca la escultura en arcilla, que trasmite la cosmovisión andina y su visión del mundo occidental. Los retablos impredecibles y la imaginería peculiar son dos buenos ejemplos

El sincretismo que ocurrió hace más de 500 años, es palpable en el Cuzco. Basta caminar por sus calles. Hatum Rumiyoc, y el Koricancha, es la arquitectura fundida de dos pueblos diametralmente opuestos.

Los mismo sucede con la pintura. En el estilo de los viejos pintores de la Escuela Cuzqueña se atisba España, pero también el Ande, no por nada sus obras son apreciadas incluso en ultramar.

Pero no hay que olvidar que un paseo por sus museos es la mejor lección de historia que uno puede llevarse a su país.

Camino del Inca

El Camino Inca es, sin duda, el camino más pintoresco del mundo, debido a que está rodeado de una exquisita belleza natural y vistas inolvidables, que incluyen diversas áreas ecológicas, desde las pocos fértiles tierras de la altura hasta el Bosque de Nubes de los Andes, con vegetación exótica, entre las que se han identificado más de 250 especies de orquídeas, así como numerosas aves, animales y reptiles, incluyendo varias especies consideradas en peligro de extinción.

Caminando a lo largo de este antiguo camino inca, usted tendrá la oportunidad de visitar las edificaciones nunca encontradas por los españoles, varias de las cuales están aún cubiertas por vegetación, lo que le dará la impresión que usted las está descubriendo.

El viaje a través de esta “carretera andina” es realmente una experiencia fascinante e inolvidable. El Camino Inca, con varios tramos de escaleras, está construido con grandes adoquines, tiene túneles cavados en la piedra y puentes de madera para cruzar los pequeños ríos que corren por valles, bosques de nubes y montañas.

La grandeza del paisaje aunado a la ingeniería de estas obras, sea el mismo Camino Inca o los restos arqueológicos que se van develando al recorrer la distancia que separa Cusco de Machu Picchu, conduce al viajero a meditar sobre el desarrollo intelectual y espiritual de la civilización inca, que logró alcanzar la mejor armonía entre el conocimiento científico y la naturaleza.

El Camino Inca a Machu Picchu es parte de un extenso sistema incaico de caminos, de más de 23.000 kilómetros, que integraron el imperio del Tawantinsuyo (cuatro regiones), que cubría Colombia meridional, occidente de Brasil, Ecuador, Perú y Bolivia, llegando al centro de Chile y norte de Argentina. Estos caminos se tendieron principalmente por la costa y la montaña, pero en algunos casos alcanzan las montañas tropicales cercanas a la selva, que es el caso del Camino Inca a Machu Picchu, que nace en la capital del Imperio Incaico.

En estos días, la aventura más importante del mundo incaico es seguir los pasos de los Incas en sus viajes más interesantes y razonablemente accesibles de la región, el Camino Inca a Machu Picchu, “La Ciudad Perdida de los Incas” o Choquequirao, uno de los últimos bastiones de los incas rebeldes a la presencia española.

La Casa del Inca

La Casa del Inca se ubica hacia la izquierda de la escalera principal. Se ingresa a través de una puerta situada en el lado norte de dicha escalera. Esta zona era la casa del jefe político de Machu Picchu. A la habitación principal se suman las de los sirvientes. De haber sido Pachacútec el constructor de Machu Picchu, ésta debió ser su residencia.
Cruzando la calle, delante del Templo del Sol hay una cancha clásica (apartamento para una familia extendida). Es el único que se encuentra en el área. Fue construido muy sólido, con piedras talladas. No hay duda que ésta fue la morada del Inca.

El grupo tiene dos cuartos grandes y dos wayranas (recintos) pequeñas alrededor del patio central. Al cuarto oriental se le reconoce como la alcoba del Inca. En el espacio interior que mira hacia el sur, dividido con piedras talladas, se forman la “cama”. Se supone que el Inca podría haber dormido en esa esquina, sobre mantas tejidas con lana del vicuña. En el extremo norte del cuarto hay un compartimiento muy pequeño, que las personas lo bautizaron como el “baño”. Sería extraño que así fuera, pues normalmente no se encuentran los baños dentro de las viviendas. El cuarto que está delante es conocido como el “estudio” del gobernante y las dos wayranas pequeñas probablemente fueran cocina y taller. Hay una piedra tallada que sirvió como un triturador para moler.

Aguas Calientes

Distrito ubicado a 110 kilómetros del Cusco. El poblado cuenta con una bien desarrollada infraestructura para atender turistas, quienes concurren principalmente entre los meses de mayo y noviembre. Ofrece, además, como su nombre lo indica, baños termales con aguas cuya temperatura promedia los 42 grados, y poseen propiedades que incluyen el tratamiento del reumatismo y las enfermedades de los riñones y las articulaciones.

A 800 metros del pueblo de Aguas Calientes existen unos baños termales que tendrían propiedades medicinales. Precisamente, el nombre del pueblo se debe a estas aguas sulfurosas provenientes del subsuelo rocoso. Para llegar hay un sendero empinado con escaleras que bordean los cerros. El camino se inicia en el poblado de Aguas Calientes. Por lo difícil del acceso, los baños termales no son accesibles para personas con movilidad física restringida, pero personas con discapacidades menores pueden disfrutar de un reconfortante baño. Para una mayor comodidad, la Municipalidad de Aguas Calientes ha construido ambientes especiales, como camerinos, baños y cafetería. A lo largo del camino hay una serie de pubs y restaurantes donde se puede disfrutar de la hospitalidad del poblador local y conversar con visitantes de todas partes del mundo.

Valle Sagrado de los Incas

A sólo una hora de viaje del Cusco por carretera asfaltada, el valle del río Urubamba o Valle Sagrado de los Incas es un hermoso escenario de pintorescos poblados, una impresionante andenería y sitios arqueológicos de gran importancia. Dominado por las imponentes cumbres de la Cordillera de Vilcanota, el valle ha sido, desde tiempos incaicos, la despensa agrícola de la ciudad del Cusco. En la actualidad es famoso por poseer el maíz de grano más grande del mundo.

El valle abarca el área comprendida entre los pueblos incas de Písac y Ollantaytambo y es, gracias a su clima benigno y particular geografía, el destino ideal para los amantes de los deportes de aventura (canotaje, bicicleta de montaña, vuelo libre o caminatas).